miércoles, agosto 16, 2006

LA MUERTE

Nacimiento y muerte pertenecen igualmente a la vida y se contrapesan. El uno es la condición de la otra (Nada existe sin su contrario nos dice Platón en "Fedón o de la Inmortalidad del Alma", si mal no recuerdo, como siempre en boca de Sócrates , protagonista de todos sus "Diálogos"). Forman los dos extremos, los dos polos de todas las manifestaciones de la vida. Esto es lo que la más sabia de todas las mitologías, la de India, expresa con un símbolo, dando como atributo a Siva, dios de la destrucción, al mismo tiempo que su collar de cabezas de muerto, el linga, órgano y símbolo de la generación. El amor es la compensación de la muerte, su correlativo esencial, se neutralizan, se suprimen el uno al otro. Por eso los griegos y los romanos adornaban esos preciosos sarcófagos que aún vemos hoy con bajorrelieves figurando fiestas, danzas, bodas, cazas, combates de animales, bacanales, en una palabra, imágenes de la vida más alegre, más animada, más intensa, hasta grupos voluptuosos y hasta sátiros ayuntados con cabras.

Su objeto era evidentemente llamar la atención al espíritu de la manera más sensible, por el contraste entre la muerte del hombre, quien se llora encerrado en la tumba, y la vida inmortal de la naturaleza.

En el "Diálogo" de Platón, mencionado anteriormente o en "Apología de Sócrates", éste argumenta que no debemos tener miedo a la muerte, tanto si tras ella se esconde una vida eterna o, sencillamente, un sueño profundo.

"¿A que temer entonces, si recordamos con agrado la noche en que mejor dormimos?" .Con esta frase intentaba resumir el pensamiento griego en un artículo publicado en Diario de Pontevedra (1.971, aproximadamente) y en La Campana (1.978), Semanario de Información y Pensamiento Anarquista.

Schopenhauer, el pensador más lúcido que conozco, afirmaba:

"La muerte es el desate doloroso del nudo formado por la generación con voluptuosidad. Es la destrucción violenta del error fundamental de nuestro ser, el gran desengaño."

Y lo explicaba así:

" La individualidad de la mayoría de los hombres es tan miserable y tan insignificante, que nada pierden con la muerte. Lo que en ellos puede aún tener algún valor, es decir, los rasgos generales de humanidad. Eso subsiste en los demás hombres. A la humanidad y no al individuo es a quien se le puede asegurar la duración".

Y más adelante concluye sobre este aspecto:

"Exigir la inmortalidad del individuo es querer perpetuar un error hasta el infinito. En el fondo, toda individualidad es un error especial, una equivocación, algo que no debiera existir, y el verdadero objetivo de la vida es librarnos de él".

Pero de lo que suelen olvidarse los filósofos es del sentimiento, de que los individuos cuando fallecen suelen estar rodeados de una serie de familiares y amigos, los cuales sufren con su dolor, enferman con su enfermedad e incluso mueren con su desaparición. Ya el genial Unamuno dijo algo como esto: "hay que sentir el pensamiento y pensar el sentimiento", con razón. No vivimos solos y, al tiempo que nos cercan personas capaces de aprovecharse de nosotros o nuestros bienes, o astutos seres siempre pendientes de los convencionalismos sociales, hay un grupo íntimo de allegados, bien por parentesco, afinidad ideológica o amistad, que forman una unidad de dolor en torno al desaparecido o en vías de extinguirse. Yo no me siento un Schopenhauer capaz de matar la individualidad y sustraerme a la tristeza que me produce el padecimiento o la muerte de un ser querido. No puedo evitar llorar desconsoladamente ante estos hechos: soy un ejemplo del "error" que denunciaba ese gran pensador. Para mí el sentimiento está por encima del pensamiento; o dicho de otra forma, le puede.

Por eso, si algún acontecimiento necrológico se produce en el ámbito de mis relaciones, me siento enormemente solidario con quien lo padece. Tengo ganas de compartir, consolar o también alegrar -aunque parezca que no procede- esas vidas paralelas a la mía, que sufren con el luctuoso evento.

Sin embargo, la existencia continúa y es preciso olvidar lo que ya no es; y persistir en el camino que no será muy largo, como acabamos de comprobar. Nuestro compromiso es la felicidad porque acercarnos a ella es todo lo que tenemos: y nada más.

9 Comments:

Blogger Morozevich said...

Nacemos donde lo decide la rueda de la fortuna, estamos constituídos de esa o aquella forma por virtud del azar, nuestra única propiedad es la vida y el sólo futuro cierto, la muerte.

9:54 a. m.  
Blogger Morozevich said...

"No: por los corredores, aire, mar o caminos,
quién guarda sin puñal (como las encarnadas
amapolas) su sangre? La cólera ha extenuado
la triste mercancía del vendedor de seres,
y, mientras en la altura del ciruelo, el rocío
desde mil años deja su carta transparente
sobre la misma rama que lo espera, oh corazón, oh frente triturada
entre las cavidades del otoño:

Cuántas veces en las calles de invierno de una ciudad
o en un autobús o un barco en el crepúsculo, o en la soledad
más epesa, la de la noche de fiesta, bajo el sonido
de sombras y campanas, en la misma gruta del placer humano,
me quise detener a buscar la eterna veta insondable
que antes toqué en la piedra o en el relámpago que el beso desprendía.
El ser como el maíz ae desgranaba en el inacabable
granero de los hechos perdidos, de los acontecimientos
miserables, del uno al siete, al ocho,
y no una muerte, sino muchas muertes llegaba a cada uno:
cada día una muerte pequeña, polvo, gusano, lámpara
que se apaga en el lodo del suburbio, una pequeña muerte de alas gruesas
entraba en cada hombre como una corta lanza
y era el hombre asediado del pan o del cuchillo,
el ganadero: el hijo de los puertos, o el capitán oscuro del arado,
o el roedor de las calles espesas:

todos fallecieron esperando su muerte, su corta muerte diaria:
y su quebranto aciago de cada día era
como una copa negra que bebían temblando.
La poderosa muerte me invitó muchas veces:
era como la sal invisible en las olas,
y lo que su invisible sabor diseminaba
era como mitades de hundimiento y altura
o vastas construcciones de viento y ventisquero."

Sigamos leyendo al poeta chileno Pablo Neruda:

"Yo al férreo filo vine, a la angostura
del aire, a la mortaja de agricultura y piedra,
al estelar vacío de los pasos finales
y a la vertiginosa carretera espiral:
pero, ancho mar, ¡oh muerte!, de ola en ola no vienes,
sino como un galope de claridad nocturna
o como los totales números de la noche.
Nunca llegaste a hurgar en el bolsillo, no era
posible tu visita sin vestimenta roja:
sin auroral alfombra de cercado silencio:
sin altos o enterrados patrimonios de lágrimas."

(Canto General).

10:43 a. m.  
Blogger Morozevich said...

“Es imposible que lleguemos a perder el miedo a la muerte, pero lo más importante es que perdamos el miedo a la vida.”

Jorge Angel Livraga

4:56 p. m.  
Blogger Morozevich said...

LA VIDA Y LA MUERTE


¡Albricias, felicidad! ¡Acaba de nacer un niño!
¡Nuestro hijo ha llegado a la vida!.

Así festejan los hombres la aparición de un nuevo ser
sobre la tierra. Todo parece poco para este pequeño cuerpecito que necesita de la protección más absoluta y de los cuidados más cariñosos. Besos, regalos,
lágrimas de alegría, emoción, jalonan el acontecimiento
de la vida.

¡Qué dolor más grande! ¡Cuánta pena anida en mi alma!
¡Acabo de perder a un ser querido!

Así lloran los hombres la desaparición de quienes nos
acompañan y el sumirse en ese oscuro misterio de la muerte. Lágrimas de tristeza, luto y desolación marcan el paso de un alma de un mundo al otro.

Pocas veces nos hemos detenido a pensar de dónde venimos cuando nacemos. Ya no se trata de la cuestión religiosa ni filosófica del origen de las almas. Se trata de algo más simple: si llegamos a la vida, es que venimos de alguna otra parte, sea ésta cual sea, y
sea como sea. ¿No dejaremos acaso seres tristes y llorosos en esa otra parte, cuando la abandonamos para dirigirnos a la tierra de los vivos? Lo que los padres festejan con alegría, ¿no será un dolor para otros padres inmateriales que ven partir un alma que les acompañaba hasta ese mismo momento?.

Y cuando morimos y dejamos la tierra, ¿hacía dónde
vamos? Sí de algún sitio venimos, es seguro que hacía otros sitio vamos. En el infinito no caben los límites definidos. Y allí donde vamos, ¿no nos recibirán con
risas y alegrías de reencuentro, mientras nuestros deudos nos lloran en la tierra?.

La vida y la muerte son dos caras de una misma moneda:
VIDA. Los que aquí estamos, hemos venido de alguna parte y hacia otra nos dirigimos, pero jamás dejamos de ser.

Lo que los hombres llaman vida, es la aparición manifiesta en materia de un alma en esta tierra. Y lo que los hombres llaman muerte es la misma alma que, despojada de materia, no puede sobrevivir en este mundo y se dirige a otro.

La vida terrestre es el reino de la forma. Y aquí es donde Maya se torna fuerte y segura. Ella juega con la vida, ella juega con las formas, las varía y las adapta para conseguir su cometido: más vida material, más formas, más multiplicación.

Cuando las formas aparecen en el mundo de Maya, asumen pequeñas proporciones. Es la defensa de la ilusión para proteger los jóvenes cuerpos. Nadie puede dejar de sentir compasión y ternura ante la pequeña vida. Un bebe, un pequeño animalito, una plantita que se abre... todo induce al cuidado y al cariño. Los hombres se inclinan ya no sólo ante sus pequeños hijos, sino ante los pequeños animales, por muy peligroso que ellos pudieran tornarse luego. No es lo mismo un gran tigre, que un cachorrillo de tigre; el uno es fiero y temible; el otro es tierno y suave. Y aún los animales se conmueven ante los niños pequeños, y la misma fiera que ataca a los hombres, protege a sus bebés, porque Maya cubre los ojos furibundos con la venda de la compasión; hay que salvar la vida cueste lo que cueste; esas formas requirieron mucho esfuerzo y paciencia para destruirlas de un zarpazo.

Cuando las formas promedian su existencia en el mundo de Maya, ya que pueden valerse por si mismas y entonces no despiertan ternura si no competencia. Es la lucha por la subsistencia, donde el más fuerte puede con el más débil. El amor puede paliar esta
lucha, pero en rigor, todo es cuestión de fuerza, ya sea física, psíquica, mental o espiritual. Y siempre gana el más fuerte, en el campo que sea. Las
competiciones deportivas que tanto entretienen a los hombres, son un juego replicado del otro juego de Maya, aplicado a la competencia del diario vivir.

Antes de que las formas declinen y se desgasten, ellas deben cumplir con el deber fundamental que Maya les impone: seguir produciendo formas. Con mil velos y argucias, Maya hará que nuevos cuerpos asomen a la vida material, para lo cual tiene que valerse de los cuerpos que ya existen. El egoísmo natural de los
vivos, haría que ellos nunca se reprodujesen, a no ser por el juego de Maya, por el engaño del placer, por la ilusión de ser uno mismo quien toma la decisión de
multiplicarse.

Y luego llega el decaer de las formas. Es la etapa final, la que los hombres llaman vejez. Las cosas viejas ya no inspiran ternura, ni llaman a la competencia. Son elementos secos y desgastados que necesitan reemplazarse. Buena despedida de la vida, para no enamorarse excesivamente del brillo de las
formas. El alma, ella sola pide quitarse de encima la cáscara usada, para recobrar en otro sitio ideal la ligereza y encanto que un cuerpo pesado ya no deja traslucir.

Maya misma acelera el proceso con una suerte de abulia y ensueño sin fin, pero jamás pierde energías, pues las viejas formas se renovarán en lo hondo de la
tierra o en lo frágil de las cenizas. Nada se pierde: todo se transforma.

Vida y muerte son dos caras de una misma moneda, y dos momentos de un juego perpetuo que repite sus instantes , produciendo aquello que los hombres llaman ciclos.

Todo en la Naturaleza juega en redondo. El día y la noche, el sol y la Luna, el verano y el invierno, el sueño y la vigilia, la niñez y la vejez ... Si todo
gira, si todo retorna, si los mismos árboles que estaban secos, se cubren de verdor, y el mismo mar que estaba bajo engorda con aguas poderosas, ¿por qué los
hombres habríamos de escapar de este juego?.

No hay casualidad. Hay un perpetuo juego de Maya que,
bajo la ley de la casualidad nos atrae y nos obliga a cumplir con la propia experiencia. Vivir y morir a ciegas, jugando con Maya ..., o vivir y morir
conociendo las reglas del juego...: eso es cuestión de
evolución.



Delia Steinberg Guzmán
(Del libro: "Los juegos de Maya")

5:26 p. m.  
Blogger Morozevich said...

"No te resignes antes de perder
Definitiva, irrevocablemente,
La Batalla que libras.
Lucha erguido
Y sin contar las enemigas huestes.
¡Mientras veas resquicios
de esperanza, no te rindas!
La suerte gusta de acumular los imposibles
para vencerlos en conjunto, siempre, con el fatal y
misterioso golpe de su Maza de Hércules.
¿Sabes Tú si el instante
en que ya fatigado, desesperes,
es justo aquel que a la definitiva
realización de tu Ideal precede?
Quien alienta una fe tenaz, el hado
más torvo compromete en su favor.
El SINO, a la fe sólo
es vulnerable y resistir no puede.
La fe otorga el divino privilegio
de la CASUALIDAD, a quien la
tiene en Grado heroico.
Cuando las tinieblas
Y los espectros y los trasgos
lleguen a inspirarte pavor,
¡Cierra los ojos, embraza tu Fe toda
y arremete!
¡Verás como los mostruos más
horribles al embestirlos tú, se desvanecen!
Cuando se opone a los designios
puros del Hombre es irreal; tan sólo tiene la
imaginaria vida que le dan nuestro miedo y nuestra
fiebre.
Dios quiso en su bondad que los
obstáculos para aguzar las armas nos sirviesen;
Quiso que el imposible
Estuviera no más para vencerle,
Como está la barrera en los hipòdromos,
A a fin de que la salten los corceles.
Búrlate, pues, de cuanto en el camino
Tu altivo impulso detener pretende.
¡No cedas ni a los hombres ni a los ángeles!
(Con un ángel lucho Jacob, inerme,
por el espacio entero de una noche,
... y el ángel le bendijo,
complaciéndose
en la suprema audacia del mancebo,
a quién llamó Israel, porque
era fuerte contra Dios...)
¡Ama mucho: el que ama embota
hasta los aguijones de la muerte!
Que tu Fe trace un círculo de fuego
entre tu alma y los monstruos que la cerquen,
Y si es mucho el horror de los fantasmas
Que ves,
¡CIERRA LOS OJOS, Y ARREMETE!"

Amado Nervo

3:12 a. m.  
Blogger Morozevich said...

El 8 de septiembre de 2.004 leí la siguiente noticia:

"Irak.- Un capitán estadounidense remató a quemarropa a un civil iraquí -por piedad-, según un teniente americano".

¿En nombre de quién dispone de la vida de otra persona?.

11:12 p. m.  
Blogger Morozevich said...

"En el banquillo quedarán otros sitios vacíos, uno no puede ser juez y parte. Los crímenes de la dictadura de Sadam Husein los conocimos más que nadie, los denunciamos mientras muchos preferían callarse y colaborar con el gobierno de Sadam. También conocemos los crímenes de sus captores, sabemos que la tragedia iraquí es la responsabilidad de los invasores y su ex agente, Sadam. La guerra contra Irak asesinó casi al mismo número de personas que fueron asesinados durante veinticuatro años de dictadura. En las cárceles de la dictadura había casi el mismo número de presos que hoy día están detenidos ilegalmente por los invasores. Por todo esto decimos que en el banquillo quedarán sitios vacíos a la espera.

Sólo el pueblo iraquí y un gobierno soberano tienen derecho a juzgar al dictador. Sin el fin de la ocupación y la recuperación de la soberanía nadie tendrá derecho ni legitimidad para juzgar a nadie. En un país lleno de invasores, espías y empresarios llegados de todas partes, las garantía jurídicas no existen todavía. Los invasores que también destruyeron, asesinaron y siguen deteniendo a miles de iraquíes no pueden ser juez y parte. Son criminales que no pueden ser excluidos del juicio.

El problema ahora no es Sadam Husein, sino la ocupación militar ilegal e ilegítima del país. Estamos escuchando a los que todavía no condenan la dictadura de Francisco Franco felicitarse por la captura de su parecido en Irak y, sin vergüenza, están hablando de paz y democracia como si de verdad les preocuparan éstas. Escuchamos a Bush contento con la detención del dictador, vacilando sobre paz, democracia y derechos humanos como si no fueran él y su padre los responsables de la muerte de decenas de miles de iraquíes entre 1990 y 2003.

El día que cayó Bagdad dijimos que la fiesta no sería larga, lo decíamos pensando en el pueblo iraquí que no aceptó la dictadura de la misma forma que empezó a rechazar a los invasores. Y hoy también creemos importante decir que la detención del dictador por sus ex patronos no significará que los iraquíes les dejen en paz hasta que no finalice la ocupación".

Comité árabe contra la difamación

8:38 p. m.  
Blogger Morozevich said...

Oriente Próximo: Hay que investigar los crímenes de guerra.

El 14 de agosto entró en vigor el alto el fuego aprobado por el Consejo de Seguridad de la ONU en su Resolución 1701. A pesar de que es un alto el fuego frágil, muchos civiles han empezado a regresar a sus casas con la esperanza de que el conflicto no vuelva a estallar. Centenares de miles no tienen ningún lugar al que regresar, pues lo único que queda de sus hogares es un montón de escombros.


Tanto Israel como Hezbolá deben garantizar que la llegada de ayuda humanitaria a la población civil de Líbano no encuentra ningún tipo de obstáculo. La comunidad internacional debe garantizar el suministro y la distribución de esta ayuda que tanto necesitan en Líbano.


Por otra parte, debe iniciarse sin demora una investigación internacional independiente e imparcial de las graves violaciones y abusos del derecho internacional humanitario cometidos por ambos bandos, incluidos crímenes de guerra y los responsables deben responder ante la justicia.


Entre el 12 de julio y el alto el fuego, más de 1000 civiles, muchos de ellos menores, han muerto en Líbano a causa de los reiterados, indiscriminados y desproporcionados bombardeos aéreos y la artillería pesada de Israel. Se han destruido puentes, carreteras, redes eléctricas y otras infraestructuras civiles esenciales, paralizando la vida en Líbano. Las investigaciones llevadas a cabo por Amnistía Internacional indican que las fuerzas israelíes atacaron zonas residenciales que causaron destrucción masiva. A algunos civiles los mataron en ataques contra vehículos cuando los habitantes de las localidades del sur de Líbano abandonaban sus hogares siguiendo las indicaciones del ejército israelí.


Al menos 40 civiles israelíes han muerto y centenares más han resultado heridos a causa de los cohetes disparados por Hezbolá desde el otro lado de la frontera.


El demoledor ataque contra Qana es sólo un ejemplo de que durante el conflicto ambas partes han mostrado un desprecio manifiesto por las leyes de la guerra. La población civil de ambos bandos ha pagado un alto precio, abundan los crímenes de guerra.


Exige al Gobierno español que promueva la investigación de los crímenes de guerra.

¡Actúa!

A.I.

4:16 a. m.  
Blogger Morozevich said...

Un año después del inicio de la guerra, continuaban las violaciones de derechos humanos en Irak

(22/03/2004).
Doce meses después del comienzo de la ocupación, las promesas de mejora de los derechos humanos en Irak no se han cumplido, según denuncia Amnistía Internacional en un informe. El uso excesivo de la fuerza por las tropas de EEUU durante manifestaciones públicas y en puestos de control ha provocado la muerte de decenas de personas desarmadas, aunque ningún soldado estadounidense ha sido procesado por ello. Centenares de civiles han muerto también víctimas de los atentados perpetrados por grupos armados. Por otra parte, miles de iraquíes han permanecido encarcelados durante meses, sin que se haya reconocido su detención, y sometidos a torturas.

2:17 p. m.  

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