martes, septiembre 05, 2006

LA MUERTE DEL MITO


El descubrimiento del fuego supuso uno de los mayores avances del hombre primitivo y fue, además, la primera vez en la historia de la humanidad que se aprovechó la energía producida en una reacción química, iniciando inconscientemente la práctica de una ciencia. Después de este hallazgo trascendental vinieron otros, como el descubrimiento de los metales. Las aplicaciones rudimentarias de la Química tienen su apogeo con los antiguos egipcios que llegaron a dominar muchos aspectos prácticos que emplearon con las técnicas de embalsamamiento de cadáveres.

Por el siglo XI antes de J.C. ya se habían dado grandes civilizaciones; pero la ciencia -tal y como la entendemos- con imaginación, observación, hipótesis, debates y tesis contrastadas, no surgió ni en Babilonia, ni en Egipto ni en el extremo Oriente, sino que apareció en el seno de un pueblo que ocupó la zona, de influencia del Mar Egeo: los jonios, producto de la fusión de sucesivas oleadas de invasores que ocuparon el actual territorio griego y turco. Ellos constituyen el inicio de la diáspora griega que se extendería por toda la cuenca del Mediterráneo .

A partir del siglo VI a. de C. se desarrolló en Grecia un movimiento filosófico cuyo fin primordial era conocer cómo estaba constituído el mundo y determinar el elemento básico constituyente de toda la materia. Tales de Mileto, que de joven se cayó en un pozo mientras observaba el cielo, que predijo un eclipse de sol en el año 585 a.C., autor del famoso teorema matemático, propuso el agua; Anaxímenes pensaba que era el aire; Heráclito el fuego; Empédocles la tierra.

La Grecia anterior al surgimiento de la Filosofía se caracterizaba por ser una sociedad aristocrática, agrícola y guerrera. En el siglo IV a.C. Aristóteles, el más completo e influyente de los filósofos griegos, concluyó que toda la materia existente en el Universo estaría compuesta por los cuatro elementos mencionados por sus antecesores, a los que añadía otro: el éter o quintaesencia. La teoría de los elementos propuesta por Aristóteles suponía que en la materia existía una total continuidad, que cualquier sustancia se podía dividir en trozos cada vez más pequeños sin que dejasen de tener todas las propiedades inherentes a dicha sustancia.
No obstante, en la Grecia clásica, cuya estructura social era la de una colectividad constituída por la nobleza y el pueblo, también se habían formulado hipótesis distintas sobre la naturaleza de la materia, pues en el 450 a.C., Demócrito de Abdera había propuesto otra teoría, según la cual si la matería seguía partiéndose en pedazos cada vez más pequeños llegaría un punto en que las partículas no se podrían dividir más. A estas partículas indivisibles el "monstruo" de Demócrito las llamó Átomos.

Durante más de veinte siglos la teoría atómica de Demócrito fue olvidada, pero lo que nos interesa ahora es saber ¿cómo se produjo el tránsito del mito al logos?.

Cabe entender por mito el conjunto de narraciones y doctrinas tradicionales de los poetas acerca del mundo, los hombres y los dioses, y también una actitud intelectual, un esquema mental que subyace a tales doctrinas. El mito se caracteriza por ofrecer una explicación que da respuesta a los problemas y enigmas más acuciantes acerca del origen del Cosmos, la naturaleza del hombre, la organización social, etc. Las fuerzas naturales, como el fuego o el viento, son personificadas en dioses personales,cuya presencia se deja sentir en el curso de los acontecimientos; los fenómenos del Universo dependen de una voluntad divina.
A partir del siglo VII a.C. tuvo lugar una profunda transformación en la sociedad griega en la que cobra una importancia definitiva el comercio (con la aparición del asqueroso dinero en forma de moneda); el contacto con otras civilizaciones traerá consigo nuevos conocimientos. Comienzan a parecer como inadecuadas las enseñanzas rutinarias de los poetas antiguos, los valores aristocráticos quedan desfasados, se llega a la convicción de que la interpretación del universo ha de asentarse sobre base racional. En resumen, la Filosofía surge en Grecia como crítica de la sabiduría popular y esta crítica al mito se produce en todos los frentes.
La explicación racional (logos) empieza por la idea de necesidad; a saber, cuando se impone el convencimiento de que las cosas suceden cuando y como tienen que suceder, sin depender del arbitrio de los dioses.
Por otro lado, la cultura griega carecía de libros sagrados y de una organización sacerdotal encargada de velar por la ortodoxia; esta peculiar característica hizo más fácil la crítica de las doctrinas homéricas. Y esto constituyó el punto de partida para la Filosofía.

En la antigua Grecia ningún rey se arriesgaba a la más pequeña de las aventuras sin haber consultado antes los augurios; aunque los simples mortales no tenían acceso a la facultad de prever, reservada a los dioses. Excepcionalmente, y como compensación por los servicios prestados, un mortal podía recibir de un dios el don de la adivinación. Éste fue el caso del celebérrimo adivino tebano, Tiresias, que adquirió gran fama prediciendo el destino a celebridades como Narciso, Edipo (Rey de Tebas) o Hércules (Héroe, hijo de Zeus y de Alcmena). Tiresias, hijo de la ninfa Cariclo y de Everes, era ciego; algunos dicen que había sido Atenea (Diosa, hija de Zeus) quien lo había dejado ciego por haberla visto, sin querer, desnuda en el baño. Sin embargo, conmovida por los lamentos de la madre de Tiresias, soltó de su égida la serpiente Erictonio, a la que ordenó purificar con su lengua los oídos de Tiresias, para que fuese capaz de entender el lenguaje de las aves proféticas.

El inicio de la explicación filosófica de la realidad produjo un abandono del mito y su ¿posterior muerte?.




Ramón Pérez Poza