MORIRSE DE RISA (I)
Alejandro Jodorowsky (tarólogo, poeta, novelista, actor y director de teatro y cine de culto), Tocopilla 1.929, ha utilizado más de un centenar de chistes como base para analizar al ser humano con sus problemas, inseguridades, carencias, etc. Se ha convertido en el creador de una técnica terapéutica, la "psicomagia", para averiguar las causas que impiden nuestra felicidad e intentar ayudarnos a liberar el propio ser de las angustias, encarando vejez y muerte sin miedo.
Aunque no lo consiguiese, al menos nos habrá hecho sonreir. Es autor de "La danza de la realidad" (2.001), "Psicomagia" (2.004) y "Cabaret místico" (2.006), entre otras obras.
(Ramón Pérez Poza)
Un hombre llega llorando a la consulta del psicoanalista.
- ¿Qué le pasa?
-Todas las noches sueño que un hombrecillo con chaqueta y sombrero rojos me viene a visitar y me propone: "¿Hacemos pipí juntos?". ¡Y yo me orino en la cama! ¡Ya no puedo más!
- Su caso no es grave -comenta el psicoanalista-. Le voy a dar una solución que lo va liberar rápidamente. La próxima vez que el hombrecillo se le aparezca, respóndale. "¡Ya hice!", y no le volverá a molestar.
-¿Eso es todo?
-Sí. Repítase todo el día "ya hice", con el fin de condicionar su mente a esta contestación.
El hombre repite la frase a lo largo del día, en el metro, en la oficina, en el restaurante, etc., y también cuando se acuesta por la noche, antes de quedarse dormido. A la mañana siguiente, regresa a ver al terapeuta.
- ¿Qué pasó? ¿Practicó lo que le aconsejé? -indagó el especialista.
- ¡Sí, inumerables veces! -responde entre sollozos el paciente.
- Vamos a ver, cuénteme con calma todo lo que ocurrió.
- Me dormí y durante mi sueño el hombrecillo de la chaqueta y el sombrero rojos, presentándose como de costumbre, me dijo: "¿Hacemos pipí juntos?". Yo le respondí: "¡Ya hice!".
-¿Y luego? -pregunta el psicoanalista.
-El hombrecillo me dijo: "entonces, ¿hacemos caca juntos?".
"Un hombre, apenas ha salido de su casa, siente que se ahoga y su rostro se cubre de manchas rojas. Consulta con un médico, quien diagnostica una úlcera y le corta un trozo de estómago. Pero eso no hace que mejore: continúa sintiendo molestias. Un especialista, afirmando que se trata de un problema respiratorio, le extrae el pulmón derecho. Un segundo especialista, creyendo que se trata de un cáncer de hígado, se lo cambia por otro. por desgracia su enfermedad continúa: en cuanto sale de su hogar por la mañana, enrojece y se sofoca. Por último, un eminente profesor le dice:
- Señor, no le ocultaré la verdad: es muy grave. Le quedan sólo tres meses de vida...
El pobre quiere aprovechar el tiempo que le resta. Vende todo lo que tiene, se compra un coche deportivo y decide vestirse a la moda. Después de adquirir una docena de trajes, entra en una camisería y pide al vendedor camisas de seda de todos los colores del número 40 de cuello.
- Pienso que su talla es la 42 -dice el vendedor.
- Mire, yo conozco mi cuerpo. La medida de mi cuello es un 40.
- ¿Me permite que lo verifique?
- ¡Es inútil! Siempre he usado camisas con cuello del 40. Insisto: deme una docena del 40.
- De acuerdo, con mucho gusto, señor. Pero se lo advierto: cinco minutos después de haberse abrochado el cuello de la camisa, la cara se le llenará de manchas rojas y sentirá que se ahoga."
"Una mujer muy atractiva acude a la consulta de un psicoanalista.
- Desnúdese completamente -le dice el facultativo. Ella se despoja de todas sus ropas.
- ¿Y Ahora?...
- Tiéndase en el sofá. La mujer así lo hace. Entonces el psicoanalista se arroja sobre ella y la penetra.
- Señorita, yo ya solucioné mi problema. Dígame ahora cual es el suyo."
"Para celebrar sus diez años de matrimonio, una pareja llega por la mañana a un hotel, junto a un lago, para pasar una semana de segunda luna de miel. De inmediato el marido, con su equipamiento de pescador, se va hacia el lago. Vuelve tarde, portando un cesto lleno de peces. Esto mismo se repite los seis siguiente días. Cuando el marido va a pagar la cuenta, el encargado del hotel le dice:
- Estoy muy sorprendido, señor. Generalmente las parejas en luna de miel casi no salen del cuarto, dedicadas a hacer el amor todo el día. No comprendo por qué usted ha estado pescando la mayor parte del tiempo.
- Antes que nada debo decirle que no puedo hacer el amor con mi mujer: tiene un peligroso herpes vaginal.
- Pero, señor, existe la vía oral...
- Imposible, está llena de aftas.
- En fin, la vía anal...
- Tampoco puedo: tiene hemorroides.
- Ahora lo comprendo señor, su esposa es una catástrofe...
- No lo crea: a mí me tiene muy contento. Cuando defeca, su excremento sale lleno de magníficos gusanos que me sirven para la pesca."
"Un hombre es citado para una investigación fiscal. Asustado, le pregunta a su asesor fiscal sobre cómo vestirse:
- Usa harapos, que piensen que eres mendigo. Seguidamente, va a su abogado y éste le dice exactamente lo contrario:
- No dejes que te intimiden. Usa tu mejor traje y tu mejor corbata. Confundido, el hombre va en busca de su cura confesor, le cuenta los dos consejos opuestos y le pide su opinión:
- Déjame contarte una historia. Una mujer, a punto de casarse, le preguntó a su madre que ponerse en su noche de bodas. "Ponte una bata pesada, de franela, que te llegue al cuello", le dijo la madre. Pero cuando le preguntó a su mejor amiga, ésta le dio un consejo opuesto: "Ponte el camisón más pequeño que tengas, transparente y con un escote que te llegue hasta el ombligo."El hombre protestó:
- Pero padre, ¿qué tiene que ver eso con mis impuestos?
- Que te vistas como te vistas, te van a joder igual."
Chiste
"-- Están un hombre y una mujer en la cama y suena el teléfono. Lo toma la mujer.
-- ¿Dígame? ¡Si, si! ¡De acuerdo! Y cuelga. A continuación, su compañero de cama le pregunta:
-- ¿Quién era?
La mujer responde.
-- Era mi marido. Dice que vendrá tarde porque está cenando contigo."
"Aquellas personas que piensan que comer y beber es malo para la salud y se preocupan por una posible enfermedad coronaria, les ayudará conocer la verdad sobre el tema:
Los japoneses comen muy pocas grasas, mientras que los mexicanos comen muchas. Sin embargo, ambos grupos de población sufren menos ataques al corazón que los Ingleses o los Americanos.
Los africanos beben muy pocas bebidas alcohólicas mientras que los italianos consumen mucho vino y otros alcoholes. Sin embargo ambos grupos de población sufren menos ataques al corazón que los Ingleses o los Americanos.
Una razonable conclusión epidemiológica sugiere que usted puede comer y beber lo que quiera: lo que le puede matar es hablar inglés…. "
Hablan dos mujeres:
- ¿En qué se parecen los hombres a los enterradores?
- En que están interesados solamente en tu cuerpo.
Una mujer a otra:
- ¿Por qué los hombres se ponen tan contentos cuando terminan un puzzle en dos meses?
- Porque en la caja pone de tres a cinco años.
Dos mujeres platicando:
- Cuando se llega a cierta edad, ¿quién huele peor, el hombre o a la mujer?
- Bueno pues, el hombre, porque tiene el pájaro muerto y los huevos podridos.
- ¿En qué se parece el hombre a la pizza?
- En que los llamas por teléfono y en 10 minutos los tienes calientes a la puerta.
"- Doctor, no puedo dormir, si me echo del lado izquierdo se me sube el higado, y si me echo del derecho se me sube el riñón.
- Échese tripa arriba.
- Entonces se sube mi marido."
"Se encuentran dos viudas en un cementerio, una muy feliz limpiando la lápida de su marido y cantando como una loca, la otra muy triste a llanto tendido. Al rato, la desconsolada mira a la contenta y le pregunta:
- ¡Ay!, señora. ¿Cuánto tiempo hace que enviudó?
- 6 meses, respondió en tono alegre la otra.
- ¿Y cómo hace para estar tan feliz, si yo llevo 3 años y no he podido superar esta pena?
- ¡Ay mi hijita!, porque después de muchos años, es la primera vez que sé donde está y quien se lo está...¡comiendo!."
"Se encuentran dos amigas y una llorando le dice a la otra:
- Mi medico me dio una semana de vida.
La otra le contesta:
- Bueno, te dejo a mi marido por esta semana.
- ¿Pero para que quiero a tu marido?
- Porque con él en tu casa la semana te va a parecer una eternidad."
Recopilación de:
Ramón Pérez Poza
Aunque no lo consiguiese, al menos nos habrá hecho sonreir. Es autor de "La danza de la realidad" (2.001), "Psicomagia" (2.004) y "Cabaret místico" (2.006), entre otras obras.
(Ramón Pérez Poza)
Un hombre llega llorando a la consulta del psicoanalista.
- ¿Qué le pasa?
-Todas las noches sueño que un hombrecillo con chaqueta y sombrero rojos me viene a visitar y me propone: "¿Hacemos pipí juntos?". ¡Y yo me orino en la cama! ¡Ya no puedo más!
- Su caso no es grave -comenta el psicoanalista-. Le voy a dar una solución que lo va liberar rápidamente. La próxima vez que el hombrecillo se le aparezca, respóndale. "¡Ya hice!", y no le volverá a molestar.
-¿Eso es todo?
-Sí. Repítase todo el día "ya hice", con el fin de condicionar su mente a esta contestación.
El hombre repite la frase a lo largo del día, en el metro, en la oficina, en el restaurante, etc., y también cuando se acuesta por la noche, antes de quedarse dormido. A la mañana siguiente, regresa a ver al terapeuta.
- ¿Qué pasó? ¿Practicó lo que le aconsejé? -indagó el especialista.
- ¡Sí, inumerables veces! -responde entre sollozos el paciente.
- Vamos a ver, cuénteme con calma todo lo que ocurrió.
- Me dormí y durante mi sueño el hombrecillo de la chaqueta y el sombrero rojos, presentándose como de costumbre, me dijo: "¿Hacemos pipí juntos?". Yo le respondí: "¡Ya hice!".
-¿Y luego? -pregunta el psicoanalista.
-El hombrecillo me dijo: "entonces, ¿hacemos caca juntos?".
"Un hombre, apenas ha salido de su casa, siente que se ahoga y su rostro se cubre de manchas rojas. Consulta con un médico, quien diagnostica una úlcera y le corta un trozo de estómago. Pero eso no hace que mejore: continúa sintiendo molestias. Un especialista, afirmando que se trata de un problema respiratorio, le extrae el pulmón derecho. Un segundo especialista, creyendo que se trata de un cáncer de hígado, se lo cambia por otro. por desgracia su enfermedad continúa: en cuanto sale de su hogar por la mañana, enrojece y se sofoca. Por último, un eminente profesor le dice:
- Señor, no le ocultaré la verdad: es muy grave. Le quedan sólo tres meses de vida...
El pobre quiere aprovechar el tiempo que le resta. Vende todo lo que tiene, se compra un coche deportivo y decide vestirse a la moda. Después de adquirir una docena de trajes, entra en una camisería y pide al vendedor camisas de seda de todos los colores del número 40 de cuello.
- Pienso que su talla es la 42 -dice el vendedor.
- Mire, yo conozco mi cuerpo. La medida de mi cuello es un 40.
- ¿Me permite que lo verifique?
- ¡Es inútil! Siempre he usado camisas con cuello del 40. Insisto: deme una docena del 40.
- De acuerdo, con mucho gusto, señor. Pero se lo advierto: cinco minutos después de haberse abrochado el cuello de la camisa, la cara se le llenará de manchas rojas y sentirá que se ahoga."
"Una mujer muy atractiva acude a la consulta de un psicoanalista.
- Desnúdese completamente -le dice el facultativo. Ella se despoja de todas sus ropas.
- ¿Y Ahora?...
- Tiéndase en el sofá. La mujer así lo hace. Entonces el psicoanalista se arroja sobre ella y la penetra.
- Señorita, yo ya solucioné mi problema. Dígame ahora cual es el suyo."
"Para celebrar sus diez años de matrimonio, una pareja llega por la mañana a un hotel, junto a un lago, para pasar una semana de segunda luna de miel. De inmediato el marido, con su equipamiento de pescador, se va hacia el lago. Vuelve tarde, portando un cesto lleno de peces. Esto mismo se repite los seis siguiente días. Cuando el marido va a pagar la cuenta, el encargado del hotel le dice:
- Estoy muy sorprendido, señor. Generalmente las parejas en luna de miel casi no salen del cuarto, dedicadas a hacer el amor todo el día. No comprendo por qué usted ha estado pescando la mayor parte del tiempo.
- Antes que nada debo decirle que no puedo hacer el amor con mi mujer: tiene un peligroso herpes vaginal.
- Pero, señor, existe la vía oral...
- Imposible, está llena de aftas.
- En fin, la vía anal...
- Tampoco puedo: tiene hemorroides.
- Ahora lo comprendo señor, su esposa es una catástrofe...
- No lo crea: a mí me tiene muy contento. Cuando defeca, su excremento sale lleno de magníficos gusanos que me sirven para la pesca."
CONSEJOS FISCALES
- Usa harapos, que piensen que eres mendigo. Seguidamente, va a su abogado y éste le dice exactamente lo contrario:
- No dejes que te intimiden. Usa tu mejor traje y tu mejor corbata. Confundido, el hombre va en busca de su cura confesor, le cuenta los dos consejos opuestos y le pide su opinión:
- Déjame contarte una historia. Una mujer, a punto de casarse, le preguntó a su madre que ponerse en su noche de bodas. "Ponte una bata pesada, de franela, que te llegue al cuello", le dijo la madre. Pero cuando le preguntó a su mejor amiga, ésta le dio un consejo opuesto: "Ponte el camisón más pequeño que tengas, transparente y con un escote que te llegue hasta el ombligo."El hombre protestó:
- Pero padre, ¿qué tiene que ver eso con mis impuestos?
- Que te vistas como te vistas, te van a joder igual."
Chiste
"-- Están un hombre y una mujer en la cama y suena el teléfono. Lo toma la mujer.
-- ¿Dígame? ¡Si, si! ¡De acuerdo! Y cuelga. A continuación, su compañero de cama le pregunta:
-- ¿Quién era?
La mujer responde.
-- Era mi marido. Dice que vendrá tarde porque está cenando contigo."
"Aquellas personas que piensan que comer y beber es malo para la salud y se preocupan por una posible enfermedad coronaria, les ayudará conocer la verdad sobre el tema:
Los japoneses comen muy pocas grasas, mientras que los mexicanos comen muchas. Sin embargo, ambos grupos de población sufren menos ataques al corazón que los Ingleses o los Americanos.
Los africanos beben muy pocas bebidas alcohólicas mientras que los italianos consumen mucho vino y otros alcoholes. Sin embargo ambos grupos de población sufren menos ataques al corazón que los Ingleses o los Americanos.
Una razonable conclusión epidemiológica sugiere que usted puede comer y beber lo que quiera: lo que le puede matar es hablar inglés…. "
"- María, ahora que me voy a morir te quiero confesar
un secreto.
- ¿Que secreto?
- Que hace poco te engañé con tu mejor amiga.
- ¿Por que crees que te he envenenado?".
un secreto.
- ¿Que secreto?
- Que hace poco te engañé con tu mejor amiga.
- ¿Por que crees que te he envenenado?".
Hablan dos mujeres:
- ¿En qué se parecen los hombres a los enterradores?
- En que están interesados solamente en tu cuerpo.
Una mujer a otra:
- ¿Por qué los hombres se ponen tan contentos cuando terminan un puzzle en dos meses?
- Porque en la caja pone de tres a cinco años.
Dos mujeres platicando:
- Cuando se llega a cierta edad, ¿quién huele peor, el hombre o a la mujer?
- Bueno pues, el hombre, porque tiene el pájaro muerto y los huevos podridos.
Cosas de mujeres:
- En que los llamas por teléfono y en 10 minutos los tienes calientes a la puerta.
"- Doctor, no puedo dormir, si me echo del lado izquierdo se me sube el higado, y si me echo del derecho se me sube el riñón.
- Échese tripa arriba.
- Entonces se sube mi marido."
"Se encuentran dos viudas en un cementerio, una muy feliz limpiando la lápida de su marido y cantando como una loca, la otra muy triste a llanto tendido. Al rato, la desconsolada mira a la contenta y le pregunta:
- ¡Ay!, señora. ¿Cuánto tiempo hace que enviudó?
- 6 meses, respondió en tono alegre la otra.
- ¿Y cómo hace para estar tan feliz, si yo llevo 3 años y no he podido superar esta pena?
- ¡Ay mi hijita!, porque después de muchos años, es la primera vez que sé donde está y quien se lo está...¡comiendo!."
"Se encuentran dos amigas y una llorando le dice a la otra:
- Mi medico me dio una semana de vida.
La otra le contesta:
- Bueno, te dejo a mi marido por esta semana.
- ¿Pero para que quiero a tu marido?
- Porque con él en tu casa la semana te va a parecer una eternidad."
Recopilación de:
Ramón Pérez Poza

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