domingo, agosto 10, 2008

MORIRSE DE RISA (II)

"Cuando me sentí cansado de parir obras que eran sólo espejo de mis egos, abandoné durante dos años el arte. Al olvidarme de mí mismo, me cayó encima el dolor del mundo. Envueltos en su laborioso acontecer, no siendo sino pareciendo, los ciudadanos, como yo, habían perdido la alegría de vivir. Amortiguados por drogas, café, tabaco. alcohol, azúcar, exceso de carne, desengañados de la política, la religión, la ciencia , la economía, las guerras"...

(Alejandro Jodorowsky, Prólogo a "Cabaret místico", Ediciones Siruela S.A. 2.006).



"El día en que Jesucristo cumple 30 años, los apóstoles, queriendo agasajarlo, le dicen:
- Maestro, tú, como nosotros, tienes un cuerpo dotado con un sexo. Sin embargo nunca has hecho el amor. ¿No te parece fundamental intentar esa experiencia?.
- Por supuesto, amados discípulos. Pero ¿con quién?.
- Muy fácil, Maestro. Daremos dinero a Magdalena y ella te iniciará.

Así lo hacen. Magdalena, sonriente, deja entrar a Jesús en su humilde cabaña. Cuando se cierra la puerta, los apóstoles se sientan frente a ella disponiéndose a esperar por lo menos dos horas la salida satisfecha del Maestro. Pero no ha pasado un minuto cuando la puerta se abre violentamente. Ven salir a Magdalena con los cabellos erizados, que huye hacia el desierto dando gritos. Jesús aparece desconcertado.
- ¿Qué ocurrió, Maestro?.
- No sé ... No entiendo su extraña reacción.
- Cuéntanos, por favor ...
- Bien ... Entré ... Ella me sonrió y yo le sonreí ... Ella me abrazó y yo la abracé ... Ella me besó y yo la besé ... Ella me acarició y yo la acaricié ... Ella me desvistió y yo la desvestí. ¡Entonces ví que entre las piernas tenía una herida y la curé!. "




Adivinanza nº. 1

- ¿Quien dijo?:

Nunca pude estudiar derecho.

Solución:


El Jorobado de Notre Dame



Adivinanza nº. 2

- ¿Quien dijo?:

Vayamos al grano

Solución:

Un dermatólogo



Adivinanza nº. 3

- ¿Quien dijo?:

Mi esposa tiene un buen físico.

Solución:

Albert Einstein.



Adivinanza nº. 4

- ¿Quien dijo?:

¡Abajo las drogas!

Solución:

Los del sótano.



Adivinanza nº. 5

- ¿Quien dijo?:

Vayamos por partes.

Solución:

Jack el Destripador.



Adivinanza nº. 6

- ¿Quien dijo?:

Anoche me echaron un polvo que casi me mata.

Solución:

Una cucaracha.



Adivinanza nº. 7

- ¿Quien dijo?:

Levantaré a los caídos y oprimiré a los grandes.

Solución:

El sostén.



Adivinanza nº. 8

- ¿Quien dijo?:

Cuando te fuiste me dejaste un sabor amargo en la boca.


Solución:

Mónica Lewinski




Adivinanza nº. 9

- ¿Quien dijo?:

Ser ciego no es nada, peor sería ser negro.


Solución:

Stevie Wonder



Adivinanza nº. 10

- ¿Quien dijo?:

!No más derramamiento de sangre!

Solución:

Tampax



Un hombre vuela en un globo cuando, de repente, se percata de que está perdido; maniobra y desciende lentamente hasta que ve a alguien en la calle y le grita:
-- ¡Disculpe! ¿Podría ayudarme? He quedado a las dos con un amigo, llevo media hora de retraso y no sé dónde me encuentro.
-- Claro que sí, se encuentra usted en un globo de aire caliente, flotando a unos 30 metros de altura, entre los 40 y 42 grados de latitud norte y entre los 58 y 60 grados de longitud oeste.
- Es usted ingeniero, ¿verdad? -pregunta el del globo.
- Sí señor. Lo soy. ¿Cómo lo ha adivinado?
- Es simple, porque todo lo que me ha dicho es técnicamente correcto, pero prácticamente inútil. Sigo perdido y voy a llegar tarde a mi cita ya que no sé qué hacer con su información.
- Y usted es jefe, ¿verdad? -pregunta el de la calle.
- Sí señor. ¿Cómo lo ha sabido?
- Es muy simple. No sabe ni dónde está, ni para dónde va...Ha hecho una promesa que no puede cumplir y espera que otro le resuelva el problema. De hecho se halla exactamente en la misma situación en que estaba antes de encontrarnos...salvo que ahora, por alguna extraña razón...¡la culpa es mía!



Un hombre y una mujer que no se conocían, coincidieron en el mismo compartimento de coche-cama de un tren. Después de lo embarazoso de la situación inicial, ambos se acostaron, el hombre en la litera superior y ella en la inferior. A medianoche, el hombre se inclina al lateral de la litera, despierta a la mujer y le dice:
- Siento molestarla, pero tengo un frío tremendo. ¿Podría usted alcanzarme otra manta? La mujer se asoma también al lateral de la litera y con un guiño de ojo le dice:
- Tengo una idea mejor, tan sólo por esta noche supongamos que estamos casados.
El hombre, encantado, responde:
- ¡De acuerdo, fenomenal!.
Entonces la mujer le dice:
- ¡Cógela tú mismo, idiota!



Frase célebre:

Amor de monja y pedo de fraile, todo es aire.




Un hombre despierta súbitamente a las tres de la madrugada y, al sentirse mal, llama a su médico. El galeno llega a su casa y lo examina minuciosamente, haciendo gestos de disgusto.
- Por favor, llame a todos sus hijos, a su abogado y a un notario - le dice.
- ¿Qué tan mal estoy, doctor? ¿Me voy a morir?.
El médico responde:
- ¡Nada de eso! ¡! Lo que pasa es que no quiero ser el único estúpido que despiertan a las tres de la madrugada, por gusto!.



Tan cierto como la vida misma

TRISTE PERO TOTALMENTE CIERTO!!!!!

El hombre de mi vida me ha dejado.
Después de treinta años de desvelos, de darlo todo por él, de esperarlo despierta cuando salía con los amigotes, se ha ido de casa. Y no es que se haya ido con otra, que eso lo entendería. ¡No! encima tiene la poca vergüenza de decirme:
- Mamá, es que necesito espacio. Ya soy mayor.
Mayor! Pero ¡¡¿dónde va esa criatura con 30 añitos?!!
Ahora, que yo se lo he dicho, eh?
- Parece mentira, dejarme tan pronto, hay que ser mal hijo...
Y me dice:
- Pues Jesucristo se fue de casa con 30
- ¡Y mira cómo acabó! ¡No llegó a los 34!
En fin... Ya lo voy llevando mejor... Pero el día que se fue, yo creí que me daba algo. El niño allí, recogiendo sus cositas. Cuatro chorradas, porque... ¿Qué se va a llevar el pobre, si no tiene nada suyo?
Pues todo lo nuestro.
Pero fui yo la que se lo dije:
- Anda, tonto, llévate la tele pequeñita... y la minicadena... y el DVD...y ¡la lavadora!
Pero es más bueno! Ahí ya me dijo:
- No, mamá, la lavadora, no... que no tengo ascensor. Ya me la traes tú cuando vengas a verme.
¡Mi niño! Menos mal que no tengo tiempo de pensar en él, porque estoy todo el día ocupadísima haciendo croquetas para mandárselas. Que si no, se pasa la vida llamando a Telepizza. Y cuando estoy liada en la cocina, mi marido viene por detrás, como un niño chico, a robarme las croquetas.

Y yo:
- ¡Deja eso ahora mismo! ¡Que son para el niño!
- ¿Y yo qué ceno?
- ¡Pues yo qué sé, coño! ¡Llama a Telepizza!
Pero luego me da pena, el pobre... que, al final, siempre le digo:
- Andaaa... déjalo... Ya llamo yo: ¿margarita o cuatro quesos?
Bueno, y me he comprado un móvil, que puedo hablar con el niño el tiempo que quiera por cinco euros. Eso sí, sólo podemos hablar de ocho a diez, como en la cárcel...
Pero, a veces, no aguanto más y lo llamo fuera de horario, a escondidas de mi marido. Que parece que tengo un amante:
- Cariño, te tengo que dejar, que ha llegado papá
Y cuando mi marido me pilla:
- ¡Ha llamado él, ha llamado él! Venga, rey, anda, no seas bobo... ya te llamo yo luego... Huy...qué mimoso está... Éste en dos días esta aquí, ¿eh Manolo?
Pero, por fin, cuando dan las ocho, y ya puedes hablar con él, libremente, de todas vuestras cosas...
Hola lechoncito, soy mamá... ¿Qué tal el día?
- Bah...
- ¿Qué haces?
- Pssss...
- ¿Has cenado ya?
- Pschá...
- Bueno, no tienes ganas de hablar, no?
- Bah...
- Bueno, pues adiós. ¡Manolo, el niño me ha colgado el teléfono! Y mi marido:
- Cariño, es que te pones muy pesada...
- ¡Ahhhh! ¿Pesada yo? ¡Pesada tu madre, que hay que ir todos los años a ponerle flores!

Al principio no te atreves a tocar nada de su habitación, porque tienes la esperanza de que tu hijo se dé cuenta de que no puede vivir sin ti y vuelva. Pero la semana pasada... abrí los ojos.
Le llamo, y me sale una voz de mujer:
- ¿Diga?
Y colgué inmediatamente. Volví a marcar... y ya me sale el niño. Y le digo:
- Oye, ¿quién era ésa?
Y él:
- Una amiga
- ¡Ay, menos mal! Creí que era otra madre...
Bueno, ¿y qué estáis haciendo?
- Pues nada, comiendo...
¡Ah, muy bonito! ¡Yo todo el día encerrada en la cocina para que venga una guarra cualquiera a comerse mis croquetas!
- No, si ella no come, no le gustan...
- Ah, ¿no le gustan? Mírala, qué fina...
Ahí me enfadé tanto que decidí hacerle caso a mi marido y convertir la habitación del niño en el cuarto de la plancha. Y me pongo allí a organizar el altillo...sus libros, sus tebeos, sus revistas ... Y de pronto, me dije: '¿A ver si las va a necesitar?'
Claro, porque cualquier pretexto es bueno para ir a ver a tu hijo...
Pero, de repente, encontré la excusa perfecta: su ajedrez del centenario del Real Madrid.
Con el sacrificio que hizo para reunir las piezas, ¡que estuvo un mes comprando El Pais...! Así que al día siguiente le llevé un peón...
Al otro, un alfil.... Al otro, una torre...
Y él:
- ¿Pero no me puedes traer todas las fichas a la vez?
Y yo:
- Ah...es que como te hizo tanta ilusión reunirlas por entregas... Y mi marido se hace el duro, pero también tiene sus sentimientos, eh?
El otro día fui yo quien le pilló a él hablando con el niño fuera de horario, y con una voz de angustia decía:
- Hijo mío, mándame una croqueta!
Ahí me di cuenta de que me estoy pasando...Que hay un montón de experiencias nuevas que vivir con mi marido.
Así es que voy a empezar a disfrutar de esta segunda luna de miel. Voy a ver si le animo y nos vamos juntos a... llevarle la lavadora al niño.
Y así el pobre prueba las croquetas, que está tan flaquito que parece que el que se ha independizado es él.


- ¿Qué hiciste con el libro titulado "Cómo pasar de los 100 años"?
- Lo metí en la caja fuerte del banco, tenía miedo de que lo viese tu madre y lo leyese.




Recopilación de:
Ramón Pérez Poza