MORIRSE DE RISA (III)
"El saber y la risa se confunden"
(Ludwig Wittgenstein, filósofo)
La leche me la tomo, la silicona la escupo.
Solución:
El hijo de Pamela Anderson
Las nalgas del culo
La funeraria
- Eres la única mujer de mi vida.
Solución:
Adán.
Un cura es enviado a Alaska. Un obispo lo va a visitar un año más tarde
y le pregunta:
- ¿Y cómo le va acá?
- Bueno, si no fuera por mi rosario y mis dos whiskys al día, estaría
perdido. A propósito, ¿gusta un whisky?
- Sí, por favor.
- ¡Rosario! ¡Tráele un whisky al señor obispo!
- Jaimito -dice la maestra- si tengo cinco pájaros sobre una rama y le pego una pedrada a uno de ellos, ¿cuántos me quedan?
- Ninguno maestra...
- ¿Por qué ninguno Jaimito?...
- Ninguno, maestra, porque los demás se van volando del susto...
- Está mal Jaimito, pero me gusta tu forma de pensar...
Luego viene Jaimito y le dice a la maestra:
- Ahora yo le voy a hacer una pregunta, si usted ve a dos mujeres comiendo un helado y una de ellas lo está chupando y la otra lo está mordiendo, ¿Cuál de ellas es la que está casada?
Después de pensarlo un poco dice la maestra algo confusa:
- Supongo que la que lo está chupando...
- No maestra, la que tiene el anillo, pero me gusta su forma de pensar.
El perro de un abogado, corriendo sin correa, entra en una carnicería y roba un gran pedazo de carne. El carnicero siguió al perro hasta la oficina del abogado y le pregunta a éste:
- Si un perro entra corriendo sin correa a mi carnicería y roba un pedazo de carne, ¿tengo el derecho de exigir al dueño del perro que me pague la carne que el perro robó?
El abogado contesta:
- Absolutamente.
- Entonces me debe usted 9 euros. Su perro me robó un pedazo de carne hace unos momentos.
El abogado sin decir ni una palabra, escribe y entrega al carnicero un cheque amparando los 9 euros.
Dos días después, el carnicero abre el correo de su casa y encuentra un sobre del abogado. Al abrirlo se da cuenta de que es una factura por 50 € en concepto de honorarios por la consulta.
Hoy me levanté temprano, me vestí lentamente, hice café, agarré mis palos de golf, me fui silenciosamente al garaje, puse los palos en el coche, y procedí a sacar el coche del garaje bajo una lluvia torrencial.
Estaba toda la calle inundada y el viento gélido soplaba a 100 kph.
Volví a entrar el coche en el garaje, puse la radio y me enteré de que el mal tiempo iba a durar todo el día.
Entré de nuevo en mi casa, me desvestí silenciosamente y me deslicé dentro de la cama.
Despacito me acurruqué contra la espalda de mi mujer, y le susurré al oído:
"¡El tiempo afuera está horrible!"
Ella me contestó medio dormida, "Ya lo sé. ¿Puedes creer que el gilipollas de mi marido se fue a jugar al golf?"
Nota: También se aplica para los que salen a jugar al fútbol temprano y ciclistas.
USTED ES EL PADRE DE
UNO DE MIS NIÑOS
Un tipo está en la fila del supermercado, cuando una rubia escultural le saluda agitando la mano, y le lanza una de aquellas sonrisas estremecedoras.
El tipo mira hacia los lados, hasta que se convence de que es con él. Decidido, deja la fila y se acerca a la bella mujer.
Suavemente le dice:
- Disculpe... ¿nos conocemos?
Ella le responde con una sonrisa encantadora:
- Pues... tal vez yo esté equivocada, pero me parece que usted es el padre de uno de mis niños.
El tipo se queda boquiabierto, mientras su memoria trabaja a gran velocidad, intentando recordar los detalles de la única vez que le fue infiel a su esposa.
Extrañado le dice:
- ¡Oh! no me diga que usted es aquella stripper que en la despedida de soltero de mi amigo, yo me la comí encima de la mesa de billar,en medio de aquella tremenda orgía,
completamente borracho, mientras una de sus amigas me flagelaba jalándome los melindres y metiéndome un pepino por el ano.
- Bueno... no exactamente -responde ella visiblemente avergonzada-: yo soy la nueva profesora de su hijo.
Cuentecillo
En un monasterio, un anciano prior, verdadero santo, no logra ocultar su tristeza.
- ¿Por qué está tan triste, padre? -le pregunta un monje.
- Porque comienzo a dudar de la inteligencia de mis hermanos respecto a las grandes realidades de Dios. Ya es la tercera vez que les he mostrado un trozo de lino sobre el que he dibujado un pequeño punto rojo, pidiéndoles que me digan lo que ven. Me han respondido todos "un pequeño punto rojo", pero nunca un "trozo de lino".
Recopilación de:
Ramón Pérez Poza
(Ludwig Wittgenstein, filósofo)
Adivinanza nº. 11
- ¿Cuál es el país que primero ríe y después explota?
Solución:
JA-PON.
Adivinanza nº. 12
- ¿Quien dijo?:La leche me la tomo, la silicona la escupo.
Solución:
El hijo de Pamela Anderson
Adivinanza nº. 13
- ¿Quien dijo?:
¿Qué mierda pasa entre nosotros?
Solución:
Adivinanza nº. 14
- ¿Quien dijo?:
Si su suegra es una joya, aquí le tenemos el estuche.
Solución:
La funeraria
Adivinanza nº. 15
- ¿Quien dijo?:- Eres la única mujer de mi vida.
Solución:
Adán.
Un hombre va a la farmacia con su hijo de 8 años. Pasan por delante del
estante de los preservativos y el niño pregunta:
- ¿Papá, qué es eso...?
El padre no sabe qué decir y responde:
- Se llaman preservativos. Los usan los hombres para tener sexo
seguro.
El niño se queda mirando, toma una caja de 3 y pregunta:
-¿Papá, ¿por qué hay 3 en esta caja...?
El padre responde:
- Esos son para los jóvenes del secundario. Uno para el viernes, uno
para el sábado y uno para el domingo...
El niño agarra una caja de 6 y pregunta:
- ¿Y éstos para quién son...?
El padre contesta:
- Esos son para los universitarios. Dos para el viernes, dos para el sábado
y dos para el domingo.
El niño continúa mirando y toma una caja de 12.
- Papá, ¿y éstos para quiénes son...?
El padre lo mira y con lágrimas en los ojos responde:
- ¡Esos son para los casados! Uno para Enero, uno para Febrero, uno para
Marzo...
HECHO REAL
- (Ring, ring, ring...)
- Hospital Xeral bos días...
- Si, buenos días, quisiera hablar con alguien que me de información
sobre un paciente que está internado.
- ¿De qué paciente se trata?
- Se llama Antonio Comesaña Otero y está en la habitación 376.
- Un momento, le paso a enfermería.
- Buenos días, habla la enfermera Luisa Casal, ¿en qué puedo ayudarle?
- Quisiera saber las condiciones clínicas del paciente Antonio Comesaña
Otero de la habitación 376, por favor.
- Un minuto que voy a localizar al médico de guardia.
- Buenos días, habla el doctor Quirós, ¿en qué puedo ayudarlo?
- Verá doctor, quisiera que me informasen sobre el estado de salud de
Antonio Comesaña Otero de la habitación 376.
- A ver, un minuto que consulto la ficha del paciente.
- Bueno, graciñas.
- Aquí está. Veamos, hoy se alimentó bien, la presión y el pulso se
mantienen estables y está respondiendo bien a la medicación por lo que
mañana le retiraremos el monitor cardíaco, si continúa en esta línea le
daremos el alta en dos o tres días.
- ¡Muchas gracias doctor, no sabe usted la buena noticia que acaba de
darme! ¡Joder que alegría!
- Me alegro hombre, ¿quién es?... ¿su padre?
- No, no, que va, yo soy Antonio Comesaña Otero y estoy llamando desde la
habitación 376, lo que pasa es que aquí todo el mundo entra y sale del
cuarto cuando le sale de los huevos y a mí nadie me dice un carallo.
Así funcionan las mujeres
La mujer recién divorciada, pasó el primer día bien triste empacando sus cosas
en baúles y maletas y su mobiliario en grandes cajas. El segundo día vinieron
y recogieron sus pertenencias y muebles. El tercer día se sentó en el suelo en
el comedor vacío, puso música suave, dos velas, dos kilos de camarones, un plato
de caviar y una botella de vino blanco frío hasta más no poder.
Cuando terminó todo eso, desmontó todas las barras de las cortinas de cada
cuarto, le quitó los tapones de los extremos y dentro le puso la mitad de los
camarones y un poco de caviar y las colocó de nuevo con sus tapones de los
extremos.
Cuando el marido regresó a la casa se mudó con nuevos muebles y con nueva novia.
Todo fue perfecto los primeros días. Lentamente, la casa empezó a oler.
Trataron de limpiarlo todo: trapearon y airearon toda la casa. Los ventiladores
fueron chequeados por si hubiera ratones muertos y las alfombras fueron lavadas.
En cada esquina se colgaron perfumadores de aire. Se gastaron cientos de botes
de spray oloroso.
Hasta pagaron para cambiar todas las caras alfombras de la casa.
Nada funcionó. Nadie volvió a visitarlos, los trabajadores se negaban a trabajar
en la casa y hasta la sirvienta renunció.
Finalmente, el marido y la novia tuvieron que mudarse ya desesperados.
Al cabo de un mes, todavía no habían encontrado a quien venderle la hedionda
casa. Inclusive los vendedores se negaban a responder a sus llamadas. Decidieron
gastar muchísimo dinero comprando una nueva casa.
La ex esposa llamó al hombre para asuntos del divorcio y le preguntó cómo estaba.
El le contestó que bien, que estaba vendiendo la casa pero sin decirle las
verdaderas razones.
Ella lo escuchó con mucha calma y le dijo que extrañaba demasiado la casa y que
hablaría con los abogados para arreglar los papeles con tal de conseguir la casa
de nuevo.
Creyendo que su ex esposa no tenía la menor idea del mal olor, él aceptó la
negociación por una décima parte del precio real de la casa con tal de que ella
firmara ese mismo día.
Ella aceptó y en menos de una hora él le mandó los papeles para firmarlos.
Una semana más tarde el hombre y su novia se pararon en la puerta de la vieja
casa con una sonrisa en los labios viendo como empacaban todos sus muebles y los
metían en un camión camino a su nueva casa ............. incluyendo las barras
de las cortinas.
El cura de la iglesia decía en su sermón:
- Queridos feligreses: ha llegado a mis oídos el rumor de que se ha instalado
cerca de la iglesia una casa de esas, de mala reputación donde trabajan mujeres
de la vida.
Pues bien, sepan que alguna de esas mujeres les puede contagiar una enfermedad
venérea y luego, ustedes llegan a sus hogares y se la pasan a sus esposas...
¡Y ahí sí que nos jodemos todos!
Ancianos
Dos ancianos, hablando sobre el envejecimiento, y uno le dice al otro:
- La peor parte se la llevan nuestras mujeres, y además ellas se niegan a
admitir que envejecen y tratan siempre de esconder sus achaques.
- Tienes mucha razón, pero he encontrado un buen truco para hacerles ver
sus discapacidades a través de un sencillo juego: así, si quieres saber si
tu mujer empieza a quedarse sorda, colócate a 10 metros de ella y hazle una
pregunta. Después, cuando veas que no te responde, acércate a 5 metros.
Después a 2 metros, y luego a 1 metro. Y entonces no le quedará más remedio
que darse cuenta que está sorda.
El anciano encuentra que la idea es muy buena y cuando vuelve a casa se
coloca a 10 metros de su mujer y le pregunta con voz fuerte:
- Cariño, ¿qué hay de cena?
No recibe respuesta. Entonces se acerca a 5 metros y le pregunta de nuevo:
- Cariño, ¿qué hay de cena?
No recibe respuesta, por lo que se acerca a 2 metros y le pregunta:
- Cariño, ¿qué hay de cena?
No recibe respuesta. El tipo, totalmente asombrado, se aproxima a un metro
y grita:
- Cariño, ¿qué hay de cena?
Su mujer se gira y le dice, con cara de exasperación:
- TE LO DIGO POR CUARTA VEZ, ¡¡¡POLLO CON PATATAS FRITAS!!!
Una solterona se entera de que una amiga suya había quedado embarazada sólo con
un Ave María en la iglesia de un pueblo vecino. Unos días después decide ir a
la iglesia con el deseo de quedar encinta al igual que su amiga...
- Buenos días padre, saluda la solterona.
- Buenos días hija, ¿en qué puedo ayudarte?
- Fíjese padre que me enteré de que una amiga mía vino aquí y quedó embarazada
con un Ave María...
- No hija...fue con un Padre Nuestro, pero ya lo echamos.
Dos mujeres borrachas
Dos mujeres quedan para tomar unas copas.
Y cuando estaban muy borrachas, les entraron ganas de hacer pis, salieron y lo más cercano que tenían era un cementerio.
Y cuando estaban muy borrachas, les entraron ganas de hacer pis, salieron y lo más cercano que tenían era un cementerio.
La primera mujer se limpió con las bragas y las tiró y la segunda cogió una cinta del cementerio y se limpió con ella.
- Al día siguiente los maridos se llaman por teléfono:
- Al día siguiente los maridos se llaman por teléfono:
- Oye Jose mi mujer llegó borracha a casa, y sin bragas
- Joder tio lo mio es peor, la mia llegó borracha y llevaba colgando una cinta que ponía:
Tus amigos de Badajoz no te olvidan.Un cura es enviado a Alaska. Un obispo lo va a visitar un año más tarde
y le pregunta:
- ¿Y cómo le va acá?
- Bueno, si no fuera por mi rosario y mis dos whiskys al día, estaría
perdido. A propósito, ¿gusta un whisky?
- Sí, por favor.
- ¡Rosario! ¡Tráele un whisky al señor obispo!
Formas de pensar
- Jaimito -dice la maestra- si tengo cinco pájaros sobre una rama y le pego una pedrada a uno de ellos, ¿cuántos me quedan?
- Ninguno maestra...
- ¿Por qué ninguno Jaimito?...
- Ninguno, maestra, porque los demás se van volando del susto...
- Está mal Jaimito, pero me gusta tu forma de pensar...
Luego viene Jaimito y le dice a la maestra:
- Ahora yo le voy a hacer una pregunta, si usted ve a dos mujeres comiendo un helado y una de ellas lo está chupando y la otra lo está mordiendo, ¿Cuál de ellas es la que está casada?
Después de pensarlo un poco dice la maestra algo confusa:
- Supongo que la que lo está chupando...
- No maestra, la que tiene el anillo, pero me gusta su forma de pensar.
El perro de un abogado, corriendo sin correa, entra en una carnicería y roba un gran pedazo de carne. El carnicero siguió al perro hasta la oficina del abogado y le pregunta a éste:
- Si un perro entra corriendo sin correa a mi carnicería y roba un pedazo de carne, ¿tengo el derecho de exigir al dueño del perro que me pague la carne que el perro robó?
El abogado contesta:
- Absolutamente.
- Entonces me debe usted 9 euros. Su perro me robó un pedazo de carne hace unos momentos.
El abogado sin decir ni una palabra, escribe y entrega al carnicero un cheque amparando los 9 euros.
Dos días después, el carnicero abre el correo de su casa y encuentra un sobre del abogado. Al abrirlo se da cuenta de que es una factura por 50 € en concepto de honorarios por la consulta.
Hoy me levanté temprano, me vestí lentamente, hice café, agarré mis palos de golf, me fui silenciosamente al garaje, puse los palos en el coche, y procedí a sacar el coche del garaje bajo una lluvia torrencial.
Estaba toda la calle inundada y el viento gélido soplaba a 100 kph.
Volví a entrar el coche en el garaje, puse la radio y me enteré de que el mal tiempo iba a durar todo el día.
Entré de nuevo en mi casa, me desvestí silenciosamente y me deslicé dentro de la cama.
Despacito me acurruqué contra la espalda de mi mujer, y le susurré al oído:
"¡El tiempo afuera está horrible!"
Ella me contestó medio dormida, "Ya lo sé. ¿Puedes creer que el gilipollas de mi marido se fue a jugar al golf?"
Nota: También se aplica para los que salen a jugar al fútbol temprano y ciclistas.
USTED ES EL PADRE DE
UNO DE MIS NIÑOS
Un tipo está en la fila del supermercado, cuando una rubia escultural le saluda agitando la mano, y le lanza una de aquellas sonrisas estremecedoras.
El tipo mira hacia los lados, hasta que se convence de que es con él. Decidido, deja la fila y se acerca a la bella mujer.
Suavemente le dice:
- Disculpe... ¿nos conocemos?
Ella le responde con una sonrisa encantadora:
- Pues... tal vez yo esté equivocada, pero me parece que usted es el padre de uno de mis niños.
El tipo se queda boquiabierto, mientras su memoria trabaja a gran velocidad, intentando recordar los detalles de la única vez que le fue infiel a su esposa.
Extrañado le dice:
- ¡Oh! no me diga que usted es aquella stripper que en la despedida de soltero de mi amigo, yo me la comí encima de la mesa de billar,en medio de aquella tremenda orgía,
completamente borracho, mientras una de sus amigas me flagelaba jalándome los melindres y metiéndome un pepino por el ano.
- Bueno... no exactamente -responde ella visiblemente avergonzada-: yo soy la nueva profesora de su hijo.
Cuentecillo
En un monasterio, un anciano prior, verdadero santo, no logra ocultar su tristeza.
- ¿Por qué está tan triste, padre? -le pregunta un monje.
- Porque comienzo a dudar de la inteligencia de mis hermanos respecto a las grandes realidades de Dios. Ya es la tercera vez que les he mostrado un trozo de lino sobre el que he dibujado un pequeño punto rojo, pidiéndoles que me digan lo que ven. Me han respondido todos "un pequeño punto rojo", pero nunca un "trozo de lino".
Recopilación de:
Ramón Pérez Poza

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